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martes, 13 de mayo de 2014

EL HUEVO (De la serie " ALIMENTOS QUE SE MUESTRAN EN LA BIBLIA")



HUEVO
 Entre el tiempo de Elías y el tiempo de Cristo, se introdujeron las aves domésticas y el uso diario de los huevos en Palestina. En el Antiguo Testamento hay algunas referencias a lo que pudiera ser el huevo de una gallina, y ésta se encuentra en el libro de Job "¿Habrá gusto en la clara del huevo?" Sabemos que el uso del huevo entre los galileos en derredor del lago, era muy común en tiempos de Cristo, porque Jesús habla de un hijo que pide un huevo a su padre (Luc. 11:12).

Texto tomado de:
Usos y costumbres de las tierras bíblicas por Fred H. Wight
http://www.seminarioabierto.com/tiempos13.htm



EL MELÓN Y EL PEPINO (De la serie " ALIMENTOS QUE SE MUESTRAN EN LA BIBLIA")



Melón y pepino
Y dice la Escritura: “Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos; y ahora nuestra alma se seca; pues nada sino este maná ven nuestros ojos” (Nm. 11:5, 6).  Los antiguos israelitas probablemente adquirieron su afición por el melón y los pepinos durante el tiempo en que estuvieron esclavizados en Egipto.  Los eruditos especulan, basados en la clase de sembrados que se cultivaban en Egipto durante este período, que el pueblo de Moisés probablemente recordaba el melón de Castilla, una planta tropical originaria de África Oriental, similar al pepino moderno.  De hecho, el melón de Castilla se cultivaba y se cultiva ampliamente en Egipto.  Un autor le llamó al melón de Castilla «el rey de los pepinos».  Por consiguiente, los melones y los pepinos eran considerados tan valiosos en la dieta de los pueblos de los tiempos bíblicos que a menudo se construían cabañas en los melonares para vigilar a los ladrones: “Y queda la hija de Sion como enramada en viña, y como cabaña en melonar...”  (Is. 1:8).
Mientras los seguidores de Moisés ensalzaban los melones y los pepinos, otros pueblos del mundo los apreciaban por razones medicinales.  Algunos remedios caseros se han conservado hasta nuestro día.  En China se usaba una variedad del melón para tratar la hepatitis; en India se empleaba como diurético; en Filipinas los curanderos recomendaban los melones como tratamiento para el cáncer, mientras que en América Central se comían las semillas para librarse de las lombrices intestinales.
Los pepinos se usaban como tratamiento curativo tanto para el interior como para el exterior del cuerpo.  Eran muy apreciados por sus cualidades refrescantes y limpiadoras cuando se aplicaban en las quemaduras del sol, inflamación, ojos adoloridos, furúnculos y barros.  Este mismo efecto medicinal también se lograba supuestamente cuando se añadían pepinos a una sopa espesa de cordero.
Varios estudios científicos están ahora tratando de descubrir si algunos ingredientes en otras especies de las familias de los melones podrían usarse en la guerra contra el cáncer.  Los resultados preliminares indicaron que pueden ser tan efectivos como las naranjas y los vegetales verdes, los que son ahora ampliamente aceptados como remedios efectivos en contra del cáncer.
Texto tomado de:
http://www.radioiglesia.com/index.php/vida-cristiana/item/85-alimentos-en-la-biblia


LA LECHE(De la serie " ALIMENTOS QUE SE MUESTRAN EN LA BIBLIA")



Leche.

En los tiempos bíblicos se consideraba a la leche, no sólo como algo que se añadía al alimento al cocinarlo, sino  como un alimento substancioso en todas las edades: niños eran alimentados con la leche materna (Isa. 28:4)
No sólo usaban la leche de vaca los hebreos, sino también la de la oveja (Deut. 32:14), leche de cabra (Prov. 27:27), y sin duda también la de camella (Gen. 32:15). 
A la Tierra Prometida se le llamaba también "tierra que fluye leche y miel" (Ex. 3:8; 13:5; Josué 5:6; Jer. 11:5). Lo anterior indica que las tierras de pasto producían leche en abundancia. 
La forma de leche que continuamente usan los árabes, actual mente le llaman con una palabra leben que quiere decir "blanco -algo semejante a lo que nosotros llamamos "requesón". Para prepararlo ponen leche en una sopera agregándole fermento, el que principia a trabajar. La cubren con un lienzo caliente, y luego que reposa por espacio de un día. Entonces está listo para servirlo. A los árabes les gusta mucho. Ellos dicen de él que "hace que un hombre enfermo se vuelva sano". Si tienen dinero sólo para un plato,  por lo regular lo toman. Es casi seguro que Abraham dio de esta leche a sus huéspedes (Gen. 18:8), y también Jael dio de ella a Sísara .(Jue. 4:19; 5:25).
Usos y costumbres de las tierras bíblicas por Fred H. Wight 
http://www.seminarioabierto.com/tiempos13.htm

LA MENTA(De la serie " ALIMENTOS QUE SE MUESTRAN EN LA BIBLIA")


Menta
El sabor refrescante de la menta debido a la presencia de aceites esenciales característicos, es bien conocido por todos nosotros hoy, tal como fuera para los hebreos, griegos y romanos de los tiempos bíblicos quienes usaban la menta como medicina, al igual que para el sabor.  Algunos expertos en la Biblia dicen que la menta se encontraba entre las “hierbas amargas” mencionadas en Éxodo 12:8 y Números 9:11, junto con las hojas de escarola, achicoria, lechuga, berro, acedera y diente de león que se comía como una ensalada.  La menta es una de las “hierbas amargas” de la fiesta de Pascua de hoy.
Los médicos griegos y romanos usaban la menta.  Recomendaban que se le añadiera a la leche para prevenir que se dañara y la servían después de las comidas como una ayuda para la digestión.  También sugerían que se colgara un ramo en las habitaciones de los enfermos para acelerar la curación.  A través del territorio de la Tierra Santa crecían varias especies de menta silvestre.  Hoy conocemos principalmente a la menta como hierbabuena.
Texto tomado de:
http://www.radioiglesia.com/index.php/vida-cristiana/item/85-alimentos-en-la-biblia

EL VINO De la serie " ALIMENTOS QUE SE MUESTRAN EN LA BIBLIA")



El vino hecho de uvas es uno de los artes más antiguos y ciertamente parece que el vino era la bebida favorita en los tiempos bíblicos.  Según el libro de Génesis, una de las primeras cosas que hizo Noé después del diluvio fue sembrar uvas para poder hacer vino: “Después comenzó Noé a labrar la tierra, y plantó una viña” (Gn. 9:20).  Noé, sin embargo, ingirió mucho de esta bebida fermentada y se embriagó.  Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamentos, nos dan advertencias en contra del exceso de consumo de vino.  Los investigadores ahora han redescubierto lo que los médicos de los tiempos bíblicos sabían desde hace siglos: que el jugo de uvas tiene un impacto profundo en nuestra salud.
Pablo ofrece una de esas primeras recomendaciones:
•   “Ya no bebas agua, sino usa de un poco de vino (de jugo de uvas) por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades” (1 Ti. 5:23).
•   También dice en otra Escritura: “Dios, pues, te dé del rocío del cielo, y de las grosuras de la tierra, y abundancia de trigo y de mosto (de zumo exprimido de uvas) (Gn. 27:28).
•   “Y saliendo al campo, vendimiaron sus viñedos, y pisaron la uva e hicieron fiesta...” (Jue. 9:27a).
•   “Y el vino que alegra el corazón del hombre...” (Sal. 104:15a).
En la Tierra Santa el vino se usaba más que sólo para celebrar.  Cuando se mezclaba con mirra, era una forma primitiva de anestesia que se empleaba en los campos de batalla para operaciones quirúrgicas y durante los alumbramientos.  Los griegos y los romanos de ese tiempo usaban vino «...para regular la orina, purgar, matar las tenias, aliviar el insomnio y todas las enfermedades asociadas con el resfriado».
Además de todo eso había unos beneficios aparentemente terapéuticos que se entienden mejor hoy.  El vino destruye rápida y eficientemente los virus y bacterias, y esteriliza el agua; ayuda a prevenir las enfermedades del corazón al elevar el buen colesterol y contiene otros ingredientes que sabemos que ayudan a combatir el cáncer.  Usted no tiene que beber mucho jugo de uvas para recibir los beneficios.  Muchos investigadores dicen que un solo vaso de jugo o una porción de vino al día, es suficiente para elevar el buen colesterol hasta en un 7%, además de ayudar al cuerpo a poner una barrera significativa en contra del cáncer.
Hace un siglo, los doctores en Francia notaron que durante una epidemia de cólera, las personas que bebían jugo puro de uvas o vino, parecían menos propensas a contagiarse de la enfermedad que quienes no lo hacían.  Para hacer una prueba en contra del cólera y la tifoidea se le añadieron gérmenes de estas dos enfermedades a recipientes con agua, vino tinto o blanco y a una mezcla de vino con agua.  De manera increíble, mientras los gérmenes en el agua, no sufrieron alteración alguna, los que estaban en el vino o en el vino diluido fueron exterminados en quince minutos.  Los gérmenes de tifoidea en el vino duraron 24 horas antes de morir.
Desde entonces, se han llevado a cabo pruebas similares con los mismos resultados asombrosos, los gérmenes de cólera se destruyeron en 30 segundos a diez minutos.  La bacteria E-Coli en 24 a 60 minutos y la E-Tifi en cinco minutos a cuatro horas.  Para sorpresa de todos, el alcohol no fue un ingrediente efectivo como se sospechó en un principio.  Resultó que el proceso de fermentación liberó polifenoles, componentes químicos que atacan la bacteria en la misma forma como lo hace la penicilina.  Los investigadores dijeron que vino rojo diluido en una tasa de uno a cuatro con agua, tiene la misma potencia después de cinco minutos como cinco unidades de penicilina por milímetro.
Texto tomado de:
http://www.radioiglesia.com/index.php/vida-cristiana/item/85-alimentos-en-la-biblia